La orquesta sinfónica afina sus instrumentos, la luz se atenúa. Sobre una pantalla gigantesca aparece el venerable marciano de Space Invaders , llegado en blanco y negro por un túnel del tiempo de 30 años. Un jugador elegido aleatoriamente entre el público disputa una partida, las filas de invasores comienzan a descender, mientras la orquesta atrona con una versión de las machaconas musiquillas del juego original, acelerándola a medida que lo hace la propia ofensiva marciana…
El resto del artículo:
La música de los videojuegos llega a las grandes orquestas
















